La plancha: imprescindible para la costura

Os acordáis de aquello de "la arruga es bella"!  Sí? Pues vamos a olvidarlo, porque para coser cualquier prenda, la arruga es inaceptable y asentar o abrir con la plancha es obligatorio para obtener una prenda perfecta al final.
Las planchas chinas eran una especie de recipiente con suelo plano que se rellenaban de brasas para alisar la seda.
La plancha: ese odiado, antiquísimo e imprescindible instrumento para acompañarnos en todo

el proceso de confección de prendas....Pues sí, es un artefacto por el que pocxs sentimos simpatía, hay que reconocer que es absolutamente imprescindible utilizarla durante todo el proceso de confección de una prenda.
Desde la antigua plancha china la plancha fue evolucionando hasta llegar a los modernos electrodomésticos que utilizamos hoy han pasado 27 siglos y muchas horas de planchado....
Afortunadamente ahora resulta mucho más sencillo. 
 
Para la costura tampoco necesitamos un centro de planchado super-sofisticado ni grandes alardes, sino que basta con una tabla y una plancha de calidad.

Planchamos para asentar o abrir costuras tras los pespuntes de forma que dejemos la prenda perfectamente plana para facilitarnos la prueba de la prenda, y el montaje del resto de las partes.

Planchamos con golpe de vapor para embeber la tela en una manga sastre y así tome forma y resulte más fácil su montaje.

Planchamos para dejar una costura francesa impoluta

y para la costura plana perfecta.

Planchamos para fijar la entretela a la pieza.

Planchamos para facilitar el montaje de piezas para las que debemos especialmente minuciosxs, como lo cuellos, o los puños.


Planchamos los dobladillos de los bajos e faldas, vestidos y pantalones una vez cosidos.

Vamos, que planchamos para todo y durante todo el proceso de confección de las prendas.

Pero sí, seguimos sin ser fans de la plancha!

Un besazo!

Anaïs, Edris y Rosa

No hay comentarios:

Publicar un comentario